Rafael de La-Hoz Arderius

Rafael de La-Hoz Arderius (Madrid, 1924–2000) fue una figura decisiva en la renovación de la arquitectura española de la segunda mitad del siglo XX. Su trayectoria unió práctica profesional, investigación, docencia y servicio institucional, con una atención constante a la técnica, la proporción y la dimensión social de la arquitectura.

Rafael de La-Hoz Arderius y cinco colaboradores de su estudio, de pie alrededor de una mesa de trabajo en una azotea, en 1962.
Rafael de La-Hoz Arderius con su estudio, 1962

Semblanza

Rafael de La-Hoz Arderius, joven, mirando hacia arriba en una calle de Nueva York, con el Empire State al fondo.

Nació en Madrid el 9 de octubre de 1924 y pasó su infancia y primera etapa profesional en Córdoba. Se tituló en la Escuela Técnica Superior de Arquitectura de Madrid en 1951 y amplió su formación en el Massachusetts Institute of Technology en 1955. Córdoba se convirtió en el laboratorio de sus primeras investigaciones y obras, desarrolladas en diálogo con arquitectos y artistas de su tiempo.

En esta etapa abordó escalas muy diversas, desde el diseño de mobiliario y espacios interiores hasta edificios públicos, viviendas y conjuntos urbanos. La Cámara de Comercio de Córdoba, realizada con José María García de Paredes e integrada con obras de Jorge Oteiza y Miguel del Moral, condensó una idea de arquitectura capaz de reunir técnica, arte y vida colectiva. El Colegio Mayor Aquinas, también con García de Paredes, recibió el Premio Nacional de Arquitectura de 1956.

Rafael de La-Hoz Arderius dibujando en un tablero de delineación.

Su trabajo buscó respuestas verificables a problemas concretos sin separar razón y sensibilidad. Investigó sistemas constructivos, condiciones de habitabilidad y relaciones proporcionales. Entre estas investigaciones destaca la Proporción Cordobesa, formulada a partir del estudio de la arquitectura de Córdoba y extendida después como hipótesis cultural, científica y estética presente en todo el mundo.

La práctica profesional convivió con una intensa actividad pública. Desde la Dirección General de Arquitectura impulsó en 1971 las Normas Tecnológicas de la Edificación, una iniciativa orientada a ordenar y mejorar los procesos constructivos. Fue presidente de la Unión Internacional de Arquitectos entre 1981 y 1985 y desarrolló una amplia labor de representación profesional y reflexión sobre la arquitectura.

En 1991 ingresó como académico de número en la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando. A lo largo de su trayectoria recibió reconocimientos como el Premio Antonio Camuñas de Arquitectura en 1995 y la Medalla de Oro de la Arquitectura en 2000. Falleció en Madrid el 13 de junio de ese año.

Su legado desborda el vasto inventario de edificios. Permanece en sus escritos, investigaciones, dibujos y propuestas; en una manera de relacionar humanismo y técnica; y en su defensa de una arquitectura entendida como servicio. La Fundación trabaja para conservar ese legado y abrirlo a nuevas interpretaciones.

Cronología básica

AñoHito
1924Nace en Madrid el 9 de octubre y crece en Córdoba.
1951Obtiene el título de arquitecto en Madrid.
1955Amplía su formación en el Massachusetts Institute of Technology.
1956El Colegio Mayor Aquinas recibe el Premio Nacional de Arquitectura.
Décadas de 1950 y 1960Consolida en Córdoba una obra moderna atenta a la técnica, las artes y la sociedad.
1971Impulsa las Normas Tecnológicas de la Edificación desde la Dirección General de Arquitectura.
1981–1985Preside la Unión Internacional de Arquitectos.
1991Ingresa en la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando.
1995Recibe el Premio Antonio Camuñas de Arquitectura.
2000Recibe la Medalla de Oro de la Arquitectura y fallece en Madrid el 13 de junio.